ASOCIACIÓN LATINOAMERICANA DE METROS Y SUBTERRÁNEOS

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CAF invertirá en su fábrica de Zaragoza 5'7 millones de euros

La planta se extiende sobre una superficie de 330.000 metros cuadrados y trabajan en ella 880 personas

La factoría de Zaragoza es uno de los cuatro centros productivos de CAF, cuya historia se remonta hasta 1897. La plantilla de Zaragoza es de 880 trabajadores: 610, mano de obra directa, y el resto mandos intermedios y personal cualificado.

En 1897, cuando la empresa Talleres Escoriaza, dedicada a carruajes para viajeros y mercancías, se une al industrial francés Carde, surge la firma ‘Carde y Escoriaza’, cuyo primer hito fue la construcción de un tranvía para Zaragoza, iniciándose así en la fabricación de material ferroviario.

Un año antes de la constitución de Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles, CAF, en 1970, se inicia la fabricación de las actuales instalaciones, en funcionamiento hasta 1973 en el área de Campo Sepulcro. Este centro de Zaragoza se dedica a la fabricación de diverso material ferroviario, desde vagones a coches de viajeros, hasta unidades de tren eléctricas y diésel, tanto para el mercado interior como exterior, destacando entre sus productos la fabricación de material para las compañías de Metro. De aquí han salido buena parte de los trenes de Metro de Madrid y un gran número de vehículos para Renfe y otras ferroviarias españolas.

La fábrica

La fábrica de Zaragoza cuenta con una capacidad productiva similar a la planta de CAF en Beasain, el buque insignia de la empresa. Ambos centros están coordinados tanto en la gestión de acopios como en la integración de sistemas de información, compartiendo además los procesos de fabricación.

Las instalaciones se extienden sobre una superficie de 330.000 metros cuadrados (30.000 más que hace tan sólo tres años), de los cuales 85.704 están cubiertos, 57.064, destinados a líneas de montaje y 2.625 se reservan a oficinas.

Para el presente año, las inversiones previstas por CAF en Zaragoza alcanzan los 5’7 millones de euros. Más de la mitad de esta cantidad se destina a la robotización y mecanizado de los procesos de fabricación.

En sus seis naves se acometen los diferentes trabajos de preparación de materiales, tratamiento, ensamblaje y comprobación. Así, una de éstas se destina al granallado de siderúrgicos y la fabricación de piezas, bastidores y cajas de acero; otra, al pintado de elementos y la construcción de puertas y cajas de aluminio; una más, al granallado y pintado de cajas; una cuarta a acabados; otra a reparación, y la última a pruebas.

Los responsables de este taller destacan, sin embargo, la flexibilidad de sus instalaciones a la hora de distribuir la carga de trabajo y cometidos de unas naves a otras del centro, sobre todo en épocas punta de actividad.

Los recursos humanos, técnicos y materiales de este centro de trabajo abarcan pues desde la fase de diseño y proyecto hasta la fabricación, transformación o mantenimiento de material rodante, al tiempo que el taller cuenta con departamento de I+D+I (investigación, desarrollo e innovación).

Tranvías y Metros

Sin lugar a dudas, CAF Zaragoza destaca en su historia por la construcción de Metros y tranvías. De estas instalaciones ha salido muchos coches de Metro de Madrid desde su inauguración en 1919 por el Rey Alfonso XIII.

En la actualidad se construyen en ellas 10 unidades de dos coches de Metro 2000 para el de Madrid; 33 trenes de seis vehículos cada uno, para el Metro de Roma, y 39 composiciones de cinco coches para Metro de Barcelona.

En paralelo, en Zaragoza se fabrican 36 cajas para vehículos de la República de Irlanda, 23 composiciones para los ferrocarriles de Irlanda del Norte, 13 unidades de la serie 213 para los Ferrocarriles de la Generalitat de Cataluña, al tiempo que se ultiman los trabajos de construcción de 26 coches Civia, para Cercanías.

La fábrica de CAF también participa en los contratos de suministro para trenes de alta velocidad para Renfe. En el caso de la serie 103 de Siemens, interviene en dos de los ocho coches de cada una de las 16 composiciones adquiridas. En concreto, se construyen con perfiles de aluminio las cajas de los coches 04 (cafetería) y 05 (turista), en total 32 vehículos. Terminadas éstas, se colocan las ventanillas y pintan exteriormente, dotándolas en su interior de un primer acabado a base de paneles. El resto de los trabajos se desarrollan en el TCR de Renfe en Valladolid.

Por lo que se refiere al 104, las 20 composiciones fueron adjudicadas en 2001 al consorcio Alstom-CAF por un importe cercano a los 228 millones de euros. La firma francesa construye las cajas de todos los coches en sus instalaciones de Santa Perpetua de la Mogoda (Barcelona) y también realiza el montaje de los equipos e interiorismo de 10 trenes.

CAF, en Zaragoza, es la encargada de hacer estos últimos trabajos en los coches motores con cabina de los otros 10 trenes, mientras que el TCR de Valladolid hace lo propio con los vehículos intermedios. Para la supervisión y coordinación del proyecto en el taller vallisoletano, la firma española tiene destacados tres trabajadores.

CAF, su historia y sus cifras

La historia de CAF se remonta a 1892, cuando el empresario Francisco de Goitia se une al marqués de Urquijo y forman La Maquinista Guipuzcoana, cuyo objeto social era: "la explotación de maquinaria y la forja y construcción de material móvil de ferrocarril..." Desde 1899, establece sus instalaciones en Beasain (Guipúzcoa).

En 1917 se funda la Compañía Auxiliar de Ferrocarriles, especializada en la fabricación de vagones de carga, que en 1971, y tras la fusión con Material Móvil y Construcciones, de Zaragoza –controlada por CAF desde 1954-, da lugar a la actual, Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles, SA, que conserva las siglas como denominación. Hoy, CAF tiene una carga de trabajo de 2.405 millones de euros, el 50 por ciento en el mercado exterior; una plantilla de 3.457 trabajadores y un capital social de 10’3 millones. Sus cuatro centros de producción están en Beasaín, Zaragoza, Irún y Elmira (Nueva York), y dispone de centros de mantenimiento en Madrid, Bilbao, Barcelona, Vigo y Sevilla. La actividad exportadora tiene su reflejo en plantas de producción, montaje o mantenimiento Argentina (Buenos Aires), Brasil (Sao Paulo), Estados Unidos (Washington y Sacramento), Inglaterra (Leeds y Londres), Irlanda (Dublín), México (México Distrito Federal), Portugal (Lisboa) o Brasil (Sao Paulo).

FUENTE: Lineas del Tren. Nº 311 – Julio 2004.